Leather Boys (Asturianos)

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Todo esfuerzo tiene su recompensa y LEATHER BOYS, tras mucho luchar y rodar, presentan su tercer álbum de estudio “Born In The Seventies”, el primero amparado por la discográfica The Fish Factory tras los dos trabajos anteriores (“Real Leather” y “Back In The Streets”) que salieron autoeditados.

Con mucha actitud, aroma a hard rock de la vieja escuela y chulería, los 5 miembros de LEATHER BOYS nos presentan 14 canciones que rinden tributo a los gloriosos años 70, por lo que sus influencias están claras pero sin dejar de lado el rock más actual.

“Rebirth” abre el plástico dejando claro lo que tenemos delante: hard rock añejo, macarra y callejero, con coros que levantan los ánimos y unas excelentes guitarras. Le sigue el tema homónimo y single que como digo, es un homenaje a los años 70, la forma de vivir en esa época y nombrando algunas de las bandas que definieron esa década y que son inspiración de la formación asturiana como KISS, RAMONES, CHEAP TRICK o BLACK SABBATH. Destacan las geniales líneas de bajo, su estribillo y el buen rollo que desprende.

“Underground” abre con un poderoso bajo y unos riffs agresivos, sacando el lado más sleazy de LEATHER BOYS y una de sus piezas más contundentes y de mis favoritas de éste trabajo. “Don’t Cheat On Me” por su parte se inspira claramente en AC/DC, con unas guitarras que rápidamente recuerdan a la de los hermanos Young y a los primeros discos de los australianos. Encontramos también la primera aparición de Txema Bustillo y Ángel Guerra a los coros, que volverán a participar en dos canciones más durante el disco.

“Aphrodisiac Grape” destaca por ser más sucia, blues y oscura, destacando por sus matices y su riff. Para este disco LEATHER BOYS han querido reunir un buen puñado de amigos y en este tema contamos con la presencia de Lazy Lane (JOLLY JOKER) apoyando a los coros con su voz y que también repetirá su papel en dos temas más y le dan más clase al corte. Sin duda un tema especial del álbum es “Fly Free (Blacksmith)”, dedicado a la memoria del padre de Leather Sex, siendo una pieza muy trabajada, más calmada y sentimental, con un buen estribillo y donde destaca el trabajo a la voz de Leather Rose y los solos de guitarra.

Toca dar un cambio de tuerca y del tema más largo que ha sido el anterior, pasamos al más breve, “Flower Power”, donde en menos de 3 minutos nos plantan un rock directo, macarra y sucio para ponernos en pie y darlo todo. “Stranded” es una pieza dura, con guitarras densas, una buena pegada de la batería, voz más agresiva y con Lazy Lane repitiendo a los coros, otra de esas canciones que destacan por su variedad y oscuridad y que le suma puntos al disco.

“Scabs” vuelve a transportarnos a los 70, con un inicio calmado que da paso a unos riffs arque típicos del rock de esa década, un estribillo donde los coros aportan fuerza (nuevamente con las aportaciones de Txema y Ángel) “Sixes & Sevens” gana gracias a la aparición del piano, cortesía de Frank Suz, quien participa en la canción y en las dos siguientes, siendo un corte más cercano al rock sureño y con inspiración western y donde el citado piano es el completo protagonista.

“St. Mary’s Dance” nos vuelve a traer esa inspiración en AC/DC, esta vez más movida, con un excelente estribillo y el teclado que aporta un toque picante. No podía faltar una buena balada y “Best I Ever Had” nos trae un hammond que siempre da ese rollo setentero, un solo de guitarra excelente, coros bien trabajados y un feeling a la voz que hace que una balada destaque entre otras.

Tras la calma toca volver a la tempestad con “To The Curb”, hard rock con toques punk que va directa a morder, con toda la actitud y chulería que cabe esperar en un tema de estas características. Cierran con la instrumental “Reverb”, con harmónica (cortesía de Nelson Chile) y teclados (ofrecidos por Sergio Tutu) con la que despiden el álbum de forma diferente y divertida.

No cabe duda que “Born In The Seventies” es el álbum más maduro y completo de LEATHER BOYS, donde muestran todas sus cartas e intentan transportarnos a los años dorados del hard rock aportando un sinfín de recursos, colaboraciones y sonidos. Por poner una pega, por momentos el disco se hace largo, siendo un total de 14 pistas. Yo siempre soy partidario de discos con 8/10 canciones, pero su minutaje no empaña la enorme calidad que atesoran. Desde luego los amantes del hard rock tienen que escucharlo.

Entradas para el concierto en SalaSon de Leather Boys el : 3 julio @ 7:00 PM

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